Gloriosa mártir santa Bárbara, fiel discípula de Jesús,
de alma virtuosa y corazón firme en tus creencias,
que resististe todas las pruebas a las que te sometieron
para tratar de arrancarte tu fe en Nuestro Señor
y hacia el martirio caminaste con alegría y valor,
por el amor que sentías hacia Cristo, nuestro Salvador.

