Gloriosísima María, oh Virgen Inmaculada,
Virgen poderosa y clemente, Virgen Soberana y perfecta,
colmada de gracia y preservada de la culpa original,
Virgen poderosa y clemente, Virgen Soberana y perfecta,
colmada de gracia y preservada de la culpa original,
nos acogemos bajo tu protección y amparo
y te pedimos nos salves siempre de todos los peligros,
haz que tengamos felicidad en nuestras vidas
y tiéndenos tus bondadosas y tiernas manos
y te pedimos nos salves siempre de todos los peligros,
haz que tengamos felicidad en nuestras vidas
y tiéndenos tus bondadosas y tiernas manos
en nuestras dificultades y problemas sentimentales.
