Oh Señora mía, Virgen Divina Pastora,
celestial Mediadora de todas las gracias,
¡oh Virgen María!, la Madre de nuestro Salvador,
la Madre buena, compasiva y poderosa
que ama a los pobres y a todos los hombres
y nos alivia el sufrimiento cuando estamos perdidos,
cuando las necesidades nos causan desazón y angustia,
yo ...... te pido de corazón me envíes tus favores,
ruega por nosotros ante tu Hijo Jesús, nuestro Redentor,
nuestro hermano, nuestro Señor, amigo y Buen Pastor.
