Santos y Ángeles que en Cielo gozáis de la Gloria Eterna
y desde allí, con compasión y benignidad,
nos enviáis generosamente vuestras bendiciones,
Santos y Ángeles que en la tierra sois amados y venerados
por vuestras virtudes, entrega y buenas obras,
a vosotros que sabéis mis sufrimientos por amor,
a vosotros que conocéis las necesidades de mi corazón,
os suplico me deis vuestra ayuda y sanéis mis penas.
