a ti, mi muy querida Santa Rita,
llamada no sin razón "santa de los imposibles",
me dirijo con la confianza de ser escuchado,
libera, te ruego, mi contrito corazón
de las angustias que lo oprimen
y devuelve la calma a mi espíritu lleno de penas.
llamada no sin razón "santa de los imposibles",
me dirijo con la confianza de ser escuchado,
libera, te ruego, mi contrito corazón
de las angustias que lo oprimen
y devuelve la calma a mi espíritu lleno de penas.