"Todos los que están bajo maldiciones, conjuros o magias, y que con constancia digan esta oración, se liberarán de ellas, y sentirán como todo mejora en sus vidas. Las familias que están sufriendo por la maldición de los pecados y las faltas cometidas por sus antepasados, y que recen con frecuencia esta oración serán liberadas. Todos los que estén expuestos a cualquier clase de peligro, de persecución, abusos, malas acciones de otras personas, prisiones, enemigos ocultos o declarados, magias enviadas, maldades, salaciones... serán salvados y liberados si ellos constantemente dicen esta oración con fe y se refugian en el amor de Dios, en el poder de la Sangre Preciosa de Cristo y en el amparo maternal de la Santísima Virgen María”.
Oh glorioso señor Santiago el Mayor, llamado "hijo del trueno" por tu ardoroso celo, noble defensor de la fe, el primer apóstol mártir de Cristo, que fuiste el predilecto de los Doce que le siguieron, convertiste a una cantidad inmensa de personas a la fe e hiciste en su Nombre numerosos milagros, hoy te pido ayuda, oh amoroso patrón de mi alma, para que deje de sufrir por mis angustiosos problemas.