Virgen de los Milagros, oh Señora llena de gracia, dulcísima Madre de piedad y clemencia, universal auxilio de todos los que con devoción te llamamos y estamos necesitados de consuelo y protección, quiero sentir tu amor, tu calor, tu dulce amparo, por favor dígnate tenderme tus benditas manos milagrosas, dame fortaleza de ánimo, dame esperanza y líbrame de todo lo que me entristece.
¡Gloria al Señor, Santo sea su Nombre!, ¡bendita sea su misericordia que nunca se agota! Oh Señor Todopoderoso y Eterno, Dios Padre que me brindas tu piedad y auxilio: yo te amo, te adoro y jamás dejaré de confiar en Ti; sé que estas conmigo en los momentos de mi diario vivir, sé que inconmensurable es tu Amor y Bondad sé que eres misericordioso con tus hijos pues cuando te he llamado a mí has acudido y me has demostrado que estás ahí para ayudarme.